sábado, 18 de junio de 2011

Llave de paso


Quizá existamos a través de otro espejo
y no aquí
donde todo se rompe
mucho antes de haberlo tocado,
donde nada, o casi nada,
es como se siente.
O tal vez seamos el reflejo inexacto
de un prisma en el que la luz,
antes de refractarse,
se descompone entre metáforas estúpidas
y caricias a destiempo.

4 comentarios:

Petite Mademoiselle dijo...

Sería una bobada tratar de comprobarlo.

M. dijo...

Pero aquí se está bien, aunque nos rompamos. Al menos tenemos tus versos para coser las heridas.

Mafalda dijo...

Quizás sea así, como dice tu poema, tiene bastante más sentido que este lado antes del pasar de la luz por el prisma. El sinsentido de la vida, en la que todo parece llegar a destiempo, o con antelación o con retraso; o hacia el norte o hacia el sur; pero nunca cómo y cuándo se necesita que llegue. Y mucho menos a como lo habíamos imaginado o deseado.
¿Habrá un modo de pasar al otro lado?
Besotes.

Kenit Folio dijo...

Todo es muy leve.